Cuidados practicados por mujeres, brujas y matronas

Conferència: “Cuidados practicados por mujeres, brujas y matronas”

Conferenciant: Sr.Carmen Mezquita,  Licenciada en Geografía e Historia

25 de novembre de 2014

Las mujeres han estado siempre, dentro de la historia, consideradas como cuidadoras. Ya en los orígenes de la Humanidad actuaban como  enfermeras, comadronas, fueron los primeros médicos empíricos y anatomistas  de la historia

Desde que el Hombre tiene conciencia de sí mismo, ya se aprecia la diferenciación de trabajos por sexo: la mujer se encargaba de recoger (más delante de cultivar), recoger, probar y aplicar los “remedios” que ha ido conociendo por transmisión o contemplando la naturaleza; todo ello alejada del mundo del curandero o brujo que por el hecho de ser hombre, era poseedor del poder de contactar con el más allá.

Durante muchos años ejercieron sin título, excluidas de los libros y de la ciencia oficial, aprendían las unas de las otras o transmitían sus experiencias de madres a hijas. La gente las denominaba mujeres sabias, y durante mucho tiempo fueron la única atención médica al abasto de los pobres y de las mismas mujeres

Cuando a la mujer se le permite participar en el trabajo médico tan solo puede hacerlo como “cuidadora” o “enfermera” y cualquier cualificación que posean, siempre ha de ser de subordinación con respecto al médico. Pero la historia desmiente estas teorías. En tiempos pasados, las mujeres fueron cuidadoras autónomas y sus cuidados fueron los únicos que se aplicaban. Todo ello les confirió experiencia y les proporciona efectividad en sus actuaciones

Pero el poder da miedo y hemos visto que el poder de las mujeres residía en el conocimiento de las plantas, tanto en el ámbito doméstico como curativo. La función de la curandera, que siempre había sido respetada e incluso había sido esencial, empezó a tener sospechas. A medida que se incrementaba el poder de la Iglesia y el Estado, el papel de la mujer sabia era cada vez más arriesgado, siempre bajo sospecha por ser cuidadora, mujeres y artífices de magia, empezaron a ser perseguidas por las autoridades. A las brujas  no se las acusaba de ser incompetentes, sino de hacer curaciones siendo mujeres.

 Dra. Carmen Mezquita Pipió