Las ordenes militares en el origen del Maeztrazgo

Conferència: Las ordenes militares en el origen del Maeztrazgo”

Conferenciant:       Aida Peralta, Aula Sénior Castelldefels

 18 de marc de 2014

 Se encuentra en la estrecha relación con la puesta en marcha en la Europa cristiana, a fines del siglo XI, de las Cruzadas, cuyo objetivo era rescatar los Santos Lugares, a la sazón en poder de los infieles.

  • Hospitalarios de San Juan
  • Templarios, Siglo XIIOrden del Temple: Más tardía que la del Hospital, se organizó tomando el modelo de aquélla, adoptando desde el primer momento el carácter de milicia con objeto de dedicarse a la defensa de Tierra Santa. La iniciativa de su fundación partió de Hugo de Payens, natural de la Champaña, y de un grupo de compañeros. En 1127 recibieron el reconocimiento papal, un año después un concilio reunido en Troyes confirmó la regla de la Orden. Esta orden fue aprobada por bula papal en 1173, pero carecía de posesiones hasta la cesión del castillo de Alfambra, que se convirtió en su sede maestral.La Orden de Santa María de Montesafundada por el rey Jaime II de Aragón . La fundación se verificó el 22 de julio de 1319, en la capilla real del palacio de Barcelona, siendo la cabeza y sacro convento de ella el de la villa de Montesa de ValenciaPor divisa tomó una cruz roja sin flores, y el manto capitular blanco. Pero más adelante, con motivo de haberse incorporado a esta orden en 1399 la de San Jorge de Alfama,, dejó aquella insignia y adoptó una cruz de gules de color rojo por concesión de Benedicto XIII,, otorgada en 1400 y que Martín V confirmó posteriormenteCuando el viajero que parte de las tierras del Bajo Aragón toma el camino que conduce hacia el sureste de la Actual provincia de Teruel, al llegar a las tierras del Maestrazgo se le ofrece un paisaje de agreste belleza. La orografía del Sistema Ibérico confiere a la comarca, enmarcada por los Valles del Mijares y del Guadalope, su condición de frontera natural, un autentico baluarte defensivo que a lo largo de la historia a impreso carácter a ese rincón aragonés.El poblamiento y reactivación del sector tuvo lugar a partir del establecimiento de los templarios en Castellote, Alfambra y Cantavieja encomiendas del Temple, junto con la encomienda sanjuanista de Aliaga, se pretendía que fueran baluartes defensivos de la Extremadura aragonesa, pero además base de las operaciones de estas dos Órdenes Militares para sus incursiones al reino moro de Valencia.Respecto al convento de Cantavieja trasformado a mediados del siglo XIII en centro rector de la Bailía las primeras noticias acerca del dominio del Temple en el Castillo y la Villa datan del año 1197 en 1212 Pedro II ratificaba el pleno dominio jurisdiccional de la Orden, renunciando el monarca a exigir cualquier tipo de exacción o servicio a los pobladores. En 1225 el Maestre del Temple y el concejo de vecinos de Cantavieja suscribieron carta de población del lugar, contrato bilateral que estipulaba los cauces de la relación entre señores y vasallos.En los límites del término de Cantavieja el Temple otorgo en 1241 sendas cartas de población a La Cuba y a la Iglesuela del Cid, y dos años después a Mirambel, la fijación de los términos de estas localidades, y en particular los de la zona limítrofe con la actual provincia de Castellón, fue decisiva para los posteriores ajustes administrativos y el establecimiento de fronteras históricas. La Orden tuvo que ofrecer suficientes incentivos para atraer pobladores que enraizasen sus dominios del Maestrazgo e impedir la emigración a las villas reales vecinas tales como Teruel. Por ello trataron de equiparar la condición social de sus gentes con la que disfrutaban los habitantes de las tierras de realengo con peculiaridades geográficas y condiciones económicas y militares afines.Cuando a principios del siglo XIV se inició en Francia la ofensiva contra los Templarios, no existía en Aragón ningún síntoma de hostilidad contra ellos. Pero las presiones de Felipe IV el Hermoso y la debilidad del Papa Clemente V, condujeron a Jaime II de Aragón a decretar su proceso. Atrincherados en sus castillos, resistieron el asedio de las tropas reales, siendo el castillo de Monzón el último en rendirse.También a fines del siglo XV se decidió suprimir la Orden del Santo Sepulcro, por bula de Inocencio VIII de 1489 aunque pudieron conservar su independencia algunos prioratos, entre ellos el de Calatayud. La Orden de San Juan de Jerusalén, por su carácter universalista, siguió una trayectoria distinta a las anteriores
  • Aida Peralta
  • Finalizada la reconquista del territorio peninsular, las Órdenes Militares perdieron su primitiva esencia. A la par que se abandonó el carácter de milicia, se produjeron hondas transformaciones en la vida conventual, desligándose sus miembros del celibato, previa dispensa de los pontífices. Los Reyes Católicos adoptaron la decisión de incorporar los Maestrazgos de las Órdenes españolas a la Corona.
  • Los monarcas por su parte concedieron a estas villas del Maestrazgo franquicias abundantes de todo tipo de tributos y servicios. Al referirnos a los habitantes del señorío de las ordenes militares debemos tener siempre presente que la condición jurídica de francos e inmunes que les otorgaban los privilegios reales implicaba que quedaban desligados de tributar a la corona, lo que a la inversa condicionaba el traspaso de algunos de estos derechos a las Ordenes.
  • En síntesis la carta de población de Cantavieja responde al carácter de colonización que exigía una plaza fuerte bajo señorío templario, donde su población eminentemente ganadera podía contar además con beneficios de la guerra y del botín, aunque bajo control y las pautas establecidas por la poderosa orden Otras clausulas atañían a la posibilidad de que los vecinos vivieran en mansos cercanos (mas o masías) recogida de su ganado y la posibilidad de pescar en las aguas del término.
  • Este espíritu de frontera preside en forma substancial el articulado de las cartas pueblas concedidas por los templarios al Maestrazgo turolense, la preocupación archivística de las Órdenes Militares hace que nos hayan trasmitido abundantes cartas de población otorgadas por los freyres en todo el territorio aragonés. Para el Maestrazgo conocemos las cartas de población concedidas por los Templarios a Villarluengo, La Cañada de Benatanduz, La Iglesuela del Cid, La Cuba, Mirambel, Tronchón i Castellote. Cada una de estas localidades fueron regidas por sus respectivos comendadores, aunque su administración se centralizaba en el convento de Cantavieja, que dio nombra a la bailía.
  • Aunque el Maestrazgo aragonés, nombre histórico vinculado a las órdenes militares, aparece poblado desde antiguo, tal y como lo confirman recientes prospecciones arqueológicas, a mediados del siglo XII acusaba una notoria escasez de efectivos humanos, vacio que arrastraba ya de tiempo atrás y que se vio agravado por el repliegue de los musulmanes hacia Levante al producirse el avance de los ejércitos cristianos.
  • Orden de Santiago: Es otra de las Órdenes Militares nacidas en España en función de la reconquista del territorio. Sus raíces hay que buscarlas en el año 1170, cuando tras la reconquista de Cáceres, Fernando II fundó la hermandad de los «frailes de Cáceres», confirmada en 1175 por el Pontífice. En tierras aragonesas hizo su aparición en 1210, año en que el maestre Fernando González colaboró con Pedro II en la ocupación de Montalbán (T.). El monarca donó la villa al maestre, que fundó allí una encomienda de la Orden, llamada a ser casa matriz de sus establecimientos en la Corona de Aragón También contaron con bienes en Calatayud y Albarracín
  • El rey de Aragón cedió a la orden, el Castillo de Montesa, enclavado en territorio valenciano, frontera con los sarracenos de esa zona.
  • Fue una de las Órdenes Militares más importantes del siglo XII, con una amplia presencia internacional, incluso en Jerusalén. Gozará del apoyo de los monarcas aragoneses, lo que le permitirá absorber a la Orden del Hospital del Santo Redentor, con sede en Teruel. A esta unión de órdenes se le conoce como Orden de Alfambra.
  • La Orden de Santa María del Monte Gaudio de Jerusalén, fue una orden religiosa de caballería fundada en el reino de Aragón, en el castillo de Alfambra en 1174 por el III conde de Sarriá, gracias al consentimiento de Alfonso II de Aragón,
  • Orden de Calatrava: Sancho III de Castilla, en el año 1158, confió la plaza de Calatrava a Raimuimundo abad del monasterio cisterciense de Fitero, que se ofreció a defender el castillo con un grupo de caballeros. Éste fue el punto de arranque de la fundación de esta Orden Militar española, El Papa Alejandro III en 1164, confirmó la regla de la institución que quedó bajo el patrocinio y dependencia del abad de Scala Dei, en la Gascuña. En 1179 los frailes de Calatrava recibieron de manos de Alfonso II de Aragón el castillo de Alcañiz, base para la formación de una importante encomienda Al hábito blanco (con escapulario) de los caballeros de Calatrava se incorporó a partir de 1385 una cruz roja flordelisada
  • Presentes también en tierras hispanas